lunes, 21 de octubre de 2013

La tiranía de los talles

"La mujer norteamericana promedio pesa 12 kilos más que en 1960. Sin embargo, la ropa para las mujeres XL sólo representa el 9% del total de las ventas anuales destinadas a indumentaria", informa una nota en el sitio Business of Fashion. ¿Es esto consecuencia de que las mujeres 'gorditas' no se interesan en la moda? Más bien, diría que es lo contrario: la moda no está interesada en ellas.

Existe un estereotipo muy arraigado en las marcas de ropa que reza que las chicas XL no quieren verse lindas, en consecuencia, las marcas no se preocupan por hacer ropa para ellas y ellas, en respuesta, no se sienten atraídas a comprar. "Aún hay un estigma muy presente en cuanto a la ropa para mujeres grandes y las mujeres que usan esa ropa. Muchos piensan que las gorditas no queremos llamar la atención, vivir la vida, tener citas, divertirnos, ser seguras, usar ropa ajustada con estampas y colores vivos. La realidad es la opuesta", opina Marie Denee, autora del blog TheCurvyFashionista en el artículo de Business of Fashion.

En la Ciudad de Buenos Aires se sancionó la ley de talles en 2009 como una herramienta para garantizar que nadie se sienta discriminado por su peso o tamaño. "El objeto de la ley es garantizar a los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires la existencia de un mínimo de ocho (8) talles correspondientes a las medidas corporales normalizadas en las Normas IRAM, en los establecimientos comerciales cuya actividad principal, accesoria u ocasional sea la venta, fabricación o provisión de indumentaria", se lee. De esta manera, todas las marcas están obligadas a ofrecer talles desde el 38 hasta el 48 en todos los modelos.

No es necesario hacer una investigación para comprobar que esta ley no se cumple. Hace dos semanas cuando fui a Bachino, el talle M de un blazer clásico me quedaba chico, cuando los otros tres blazers que tengo son de ese talle. Tuve que comprarme el L, y eso que soy bastante pequeña de la cintura para arriba. Esta tienda ofrece cuatro talles: XS, S, M y L. Claro, el XS no falta, pero del Extra Large ni hablar.

Pareciera que los talles son los mismos que hace diez años, pero las etiquetas han ido cambiando. Si hace diez años yo era un M, ahora el blazer que me queda cómodo es un L pero con las medidas de un Medium. O sea: los cuerpos han ido aumentando de peso paulatinamente con los años, y las marcas, en vez de reflejar este cambio, llevan a cabo la acción contraria: achican los talles.

Por suerte, soy una de las afortunadas que entra a una tienda y puede elegir qué llevarse y no sólo lo que le entra. Pero no por eso me puedo hacer la tonta. La moda debería ser para todas. ¿Se imaginan cuán frustrante debe ser querer comprarse un vestido y no poder porque los talles no son para una?

Si van a una tienda y no encuentran su talle, ya saben: existe una ley que las ampara. Si las marcas las ignoran, ustedes háganse escuchar. Desde 2010, año en el que la ley de talles entró en vigencia, el Gobierno bonaerense habilitó el 0800-222-9042 para registrar a aquellos comercios que no cumplan con la ley.

Maria Denee, la creadora del blog TheCurvyFashionista


Denunciá las marcas que no cumplen con la ley de talles. 













2 comentarios:

  1. coincido plenamente y lo mismo pasa en Zara. El L año a año es más chico. Tanto en hombres como en mujeres (mi papá es adicto a zara y da fe)
    beso lu

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